La ciudadanía no comprende claramente la misión, funciones o resultados de la entidad.
Información técnica traducida a mensajes claros, confianza institucional y mayor visibilidad de los resultados de gestión.
La gestión pública se comunica de forma fría, técnica o sin contexto para la ciudadanía.
Datos convertidos en historias con impacto, mayor conexión con audiencias y relatos centrados en resultados.
Voceros sin preparación para escenarios mediáticos, entrevistas o preguntas complejas.
Vocería clara, segura y efectiva para medios, debates y espacios públicos.
Las políticas públicas no logran ser entendidas por la ciudadanía.